Continuamos con la saga Alien y damos un giro tremendo al analizar la segunda parte; según muchas personas la mejor de la saga.

Lo mas especial que tiene esta saga es el gran cambio que tiene entre su primera y segunda parte, porque la primera es una película de terror y la segunda de acción. Pese a ello se complementan de forma magistral ambas, teniendo en cuenta sobre todo que director y guionista son distintos.

James Cámeron es el responsable de esta segunda parte, para mí además es su obra maestra y la escribió en tan solo sesenta días, dos míseros meses; no me digáis que no es impresionante.

No estoy diciendo que sea un guion perfecto, tiene fallos sobre todo en los diálogos pero es indiferente porque en esta película lo que habla son las escenas y eso es lo que vamos a analizar hoy.

Lo primero que llama la atención es que es una película de acción «lenta» y tiene una duración superior a las dos horas y media.

En la actualidad estamos acostumbrados a películas largas, como las de los superhéroes, pero en esas películas no paran de meter chistes tontos, pequeños gags, mini escenas de acción o de «mira que guay soy» para que el espectador esté entretenido.

https://youtu.be/saQsS9B6S08

De todo eso, en esta película, no hay nada por lo que comprendo que a las «nuevas generaciones» pueda parecerles lenta. 

Si es tan buena esta segunda parte es porque respeta a la primera; lo que prima es el suspense, generar tensión mediante la historia, planos de cámara, silencios… Una obra maestra que debe analizarse.

El problema de esta película es que, sin esforzarme, podría estar seis horas analizándola por lo que voy a centrarme en la presentación de la trama y personajes. Algo en lo que, sin duda para mí, más destaca.

Para comenzar la premisa es muy sencilla… han pasado décadas, encuentran a Ripley y quieren enviarla a enfrentarse de nuevo al Alien en el planeta donde lo encontraron, ¡toma ya!

En cuanto a los personajes el primero que nos encontramos es el «hombre de la compañía» y ya sospechamos de él porque dice de sí mismo que es «un buen tipo». Aquí debemos recordar que incluso hay un refrán que dice «la primera impresión es la que cuenta» y la primera impresión que transmite este hombre, desde luego, no es buena.

En varias escenas ya nos lo retratan como que no es de confianza, chantajea a Ripley con que le devolverán su licencia si accede a regresar a ese planeta que no le trae más que pesadillas para enfrentarse a ellas de nuevo.

Y cuando Ripley accede lo único que le pide es que será para destruirlo, no para estudiarlo, capturarlo ni nada por el estilo. Esta escena es especialmente intensa porque lo hacen a través de una videoconferencia y el plano se cierra hasta ser un primerísimo detalle de los ojos del hombre de la compañía como diciendo «te estoy mintiendo a la cara». Y el espectador lo sabe.

Después tenemos la presentación de los marines, el equipo encargado de enfrentarse al temible Alien y, nuevamente, las imágenes hablan más que las palabras en esta película.

Tras el despertar vemos la gran diferencia con la primera parte, que se pegaron un buen rato para estar activos… Aquí el sargento enseguida está paseándose fumando un puro increpando a sus hombres. Otro se pone a hacer gracias y, sobre todo, Vasques que se pone a hacer dominadas al instante; ella es la que va a meter más caña.

También tenemos un punto de inflexión cuando Ripley descubre que hay un androide en la tripulación.

El culpable de todos los tormentos de Ripley porque abrió la puerta para que entrara el Alien en la nave, los traicionó, intentó matarla, les mintió… Y aquí debe rememorar todo, incluso el miedo a una nueva traición.

Pero el androide le dice que eso a día de hoy es imposible con los nuevos avances en la tecnología y la mejora de la programación. Imagino que un guiño para confiar en la tecnología que en esta época ya formaba una parte vital en la sociedad.

Otro factor importante es la confianza de los humanos en su tecnología. Han conquistado centenares de mundos y han podido arrasar con todo lo que se ha interpuesto en su camino.

Durante la charla, por mucho que Ripley insista en lo peligroso que es no le hacen caso porque para ellos es otra simple y rutinaria «cacería de bichos». 

Da igual lo que diga Ripley porque ella no es una guerrera, al contrario que ellos y nunca ha debido luchar contra vida alienígena, ellos sí. No creen que exista algo tan peligroso.

Y el caso más claro es Vasques, ella es la mujer de acción; nacida para matar y toda la charla le aburre. Ella sola irá y acabará con todos, como ha hecho en incontables ocasiones.

Entre ellos Ripley no pinta nada, ella no es guerrera, tampoco lo fue en la anterior película donde sobrevivió gracias a su inteligencia.

Esto no solo lo piensa ella, también los soldados y eso queda claro en una escena muy importante; cuando dice que no quiere estar quieta y el sargento le pregunta directamente si sabe hacer algo.

Es una escena violenta, directa… pero ellos son soldados y no se andan con tonterías. Cuando ella les dice que puede manejar el cargador no la creen y le dicen que adelante. 

Cuando ella lo hace sin problemas les cierra la boca, ellos son conscientes y se ríen. Además de para demostrar su valía esta escena es vital para la escena culmen de la película… Pero ya llegaremos a ella.

Cuando nos muestran como preparan las armas vemos a Vasques con la más grande de ellas y, además, su arma tiene un nombre, ha escrito «Adiós» para bautizarla, un nombre muy apropiado todo hay que decirlo.

Ripley ya dejó claro en la anterior película que, sin ser una guerrera es una mujer de acción y no piensa estarse quieta. Lo acabamos de ver con la cargadora.

Y mientras los marines están analizando la nave lo volvemos a ver cuando sin preguntar coge los cascos de comunicación y hace que un soldado regrese para investigar un agujero realizado por ácido.

Y eso es algo muy importante, aunque sea una película con un desarrollo lento, los personajes siempre están haciendo algo: cargar cajas, revisar el equipo, analizar mapas, revisar entradas para que no haya filtraciones…. El desarrollo es lento, pero la película no es lenta.

El giro inesperado es encontrarse una niña, no una jovencita, ni un adulto no. Una niña en medio de una situación tan crítica como es tener que dar caza a una raza extraterrestre tan peligrosa.

También se deja notar la diferencia entre Ripley y los marines, que intentan agarrarla como si fuera una bolsa perdida.

Tenemos otro claro ejemplo de la confianza de los humanos en sus armas, quizá una crítica hacia la sociedad Americana un último coletazo al desastre de Vietnam, con el personaje del teniente al mando de la misión.

Ripley, que no es militar, es consciente y se da cuenta de los peligros que encierran las situaciones y el Teniente responsable, no.

Lo cual queda patente cuando sus hombres están siendo masacrados. Él se limita a repetir una orden, como si estuviese en un ejercicio de simulación. Pero es incapaz de actuar, no sabe reaccionar, adaptarse a las situaciones.

Y es Ripley quien debe tomar las riendas de la situación, coger el vehículo e ir a rescatar a los Marines, ella es una mujer de acción, una mujer que hace lo que debe hacer y no teme hacerlo.

Y hasta aquí tenemos la presentación de la trama, personajes e inicio del conflicto. Una hora de película, todavía falta otra hora y media…. Pero lo siento, de aquí saltamos ya hasta el final.

Al final tenemos otro guiño a la primera película. El Alien ofreció un pacto a Ripley y ella lo rompió enfundándose el traje espacial y lanzándolo al vacío.

Aquí ocurre lo mismo, se encuentra frente a la reina poniendo huevos que es un símil a que Ripley aparece con la niña. Ambas son madres preocupadas por sus hijos.

Hacen un pacto, no destruyo tus huevos con el lanzallamas y tu no nos matas. Pero en cuanto salen del túnel Ripley rompe este pacto y quema todos los huevos.

Como es normal la reina no puede consentir esto, ninguna madre dejaría pasar el hecho de que han matado a todos sus hijos a sangre fría, y va a por ellas.

Ripley aparece enfundada con la máquina que uso al principio para cerrar la boca a los hombres. Es una clara referencia a los Mech tan típicos del futuro Japonés, como Mazinger Z y es ahí cuando puede luchar de igual a igual contra la reina.

El final es una redención doble. Al inicio de la película comunicaron a Ripley que tenía una hija pero ya ha muerto porque recordemos han pasado 57 años,y la niña al abrazarla tras acabar con la reina Alien le llama mamá.

El androide, que en esta ocasión ha cumplido y ayudado a la tripulación, que está partido en dos y destrozado hace un chiste diciendo que no está mal para un humano.

El androide se ha reconciliado con el ser humano, la tecnología se ha doblegado ante su creador y le apoya, como debe ser.

Ripley, pese a que perdió a su hija, tiene una segunda oportunidad encontrando una niña huérfana y podrá cuidarla y quererla como si fuera su hija perdida.

Una película perfecta, llena de suspense, bien dirigida y pensada con unas escenas míticas llenas de mensaje y claro ejemplo de lo que debe ser una película, cuyo medio es el visual.

Una película que muestra, no cuenta, y es el espectador quien debe interpretar ese lenguaje tan significativo.

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