Creo que todos estaremos de acuerdo en que la mayor amenaza para el planeta y para la vida en ella es, sin duda, el propio ser humano.

Cierto es que todos los avances para mejorar la calidad de vida del ser humano requiere, paradójicamente, perjudicar al planeta y por lo tanto a largo plazo también al propio ser humano.

Por regla general primero se descubre algo que supone un gran avance ya sea para el transporte, salud, o la vida cotidiana y tras la euforia inicial se descubre que se está generando un grave problema para el medio ambiente.

Podemos remontarnos a las críticas que surgieron hace siglos con las primeras locomotoras. Significaron un gran avance para el transporte tanto de mercancías como de personas, especialmente para los Estados Unidos. Pero ya hubo muchas críticas por la contaminación que suponía… Y por aquel entonces no se tenían los conocimientos que se tienen a día de hoy.

Marcos Ruperez

Otro de los grandes problemas fue la capa de ozono por culpa de los gases utilizados en los sprays… Un elemento cotidiano que se utilizaba mucho y resulta muy práctico pero que estaba estaba causando un gran perjuicio. A día de hoy y gracias a la concienciación que se realizó ese problema ya está resuelto. Pero como veis primero se origina el avance, después se descubre el problema y luego se trabaja para intentar solucionar el problema que nosotros mismos hemos generado.

También ocurre muchas veces que se le da visibilidad a problemas que son muy llamativos y no se centra el foco en el problema más inminente.

El mejor ejemplo a día de hoy es el plástico y los residuos orgánicos. El plástico no se degrada, las playas están llenas de él, termina en el estómago de los peces e incluso se ha generado un nuevo continente por acumulación de este producto… Es el problema más «vistoso».

Sin embargo el problema más inminente son los residuos orgánicos: deben. Recogerse a diario, todavía no hay contenedores específicos para ellos, emiten muchos gases, tanto en su descomposición como los producidos para su recogida, pesan mucho….

Pero como ya he dicho al principio el ser humano, por fortuna, tiene capacidad de reacción y con los constantes avances que logra puede afrontar de manera más eficiente estos problemas y de esto trata el episodio de hoy.

Charlo con Marcos Rupérez, un ingeniero polivalente e inquieto que actualmente está trabajando en una empresa especializada en el tratamiento de residuos y vamos a ver como se afronta el gran problema que generan los residuos orgánicos, la complejidad que representan, la solución que tienen a día de hoy y que se puede esperar en un futuro.

Como siempre espero que os resulte interesante y nos dejéis vuestros comentarios.


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