Nos hemos vuelto locos, aunque no quisiéramos y fuésemos unas personas cuerdas el entorno nos ha empujado hacia la locura.

Como imaginaréis estoy hablando del coronavirus, pero no voy a hablar sobre el virus (porque no tengo ni idea) y tampoco de recomendaciones (que tampoco tengo ni idea).

De lo único que me atrevo a hablar es de lo que veo y conozco; que son las personas y su comportamiento y haciendo un resumen rápido solo puedo decir que nuestra sociedad es un fracaso. Que cuando todo va bien pues aún va que te va, pero cuando surge el mas mínimo problema (si, el coronavirus es un problema ínfimo) la «sociedad» por llamarlo de algún modo reacciona pensando en sí misma y que le den por culo al de al lado.

Por supuesto que comprendo el miedo, el instinto de supervivencia es algo que no se puede controlar y todos lo tenemos. Gracias a él el ser humano ha llegado hasta nuestros días. 

Por lo tanto veo lógico que, como sucede en las películas, ante algo mortal e inminente se genere una histeria colectiva y todos huyan, asalten tiendas o lo que proceda.

Pero por fortuna no es el caso que estamos sufriendo por el coronavirus. Sobre todo porque no es algo «imprevisto» ni «nuevo».

Lo hemos conocido desde que se descubrió en China; vimos las medidas que tomaban, alucinamos con su capacidad de construir un hospital para diez mil personas en apenas una semana, su cierre de ciudades… Y también como no les faltaba comida e incluso tenían alimentos frescos. 

En un país que pese a ser una potencia mundial todavía es considerado en vías de desarrollo porque tiene zonas muy pobres, meras aldeas prácticamente.

Nos reímos cuando se suspendió el MWC de Barcelona por el riesgo de contagio diciendo que era algo ridículo porque en otros países europeos se organizaban ferias similares, que era poco más que una simple gripe.

Se recordó como la gripe A era mucho más peligrosa y no pasó nada. Recuerdo también que en aquella ocasión el gobierno se gastó millones en una vacuna y fue duramente criticado por tirar el dinero para una enfermedad que al final se quedó en nada habiendo muy pocos infectados.

Y es que cualquier medida «preventiva» nos parece «excesiva» hasta que queda patente que fue insuficiente. Si no llega ese momento de colapso todo son críticas porque fue un despilfarro y si llega todo son críticas porque se hizo muy poco y el gobierno debió haber hecho mucho más porque, por supuesto, pase lo que pase es culpa del gobierno; nosotros como ciudadanos somos inocentes de todo.

Aquí voy a permitirme hacer un pequeño paréntesis para recordar que el gobierno está formado por políticos. Su trabajo es convencer al ciudadano de que le voten, no son seres de luz abnegados que solo piensan en el bien común. Es un trabajador más y su jornada laboral consiste, repito, en convencernos para que le votemos. 

Sería muy injusto por mi parte no enfatizar la honrosa excepción que es Trump, una persona que me da miedo y al que considero un demente pero que realmente hace lo que él, en su perturbada mente, considera que es lo mejor.

Por supuesto el gobierno también la caga, llega tarde a todo y es precisamente por el miedo a cabrear a los votantes y que en las siguientes elecciones les castiguen.

Prohibe que salgamos a la calle… con un montón de excepciones, una de las cuales es ir a trabajar. Y si puedes salir para ir a trabajar significa que los camareros pueden ir a trabajar, dependientes de tiendas de ropa, joyerías, restaurantes, cines, teatros, pubs, discotecas, talleres…. El país sigue funcionando y si el país sigue funcionando ¿por qué me voy a quedar yo en casa?

Es más, si todos nos quedamos en casa y todos los comercios están abiertos ¿para qué narices están abiertos? Un negocio abierto con cero clientes es una gran pérdida para el empresario, es una medida ridícula. U obligas a que todos los negocios estén cerrados a excepción de tiendas de alimentación, farmacias, centros sanitarios y por supuesto los repartidores que deben reponer los suministros o no prohibas nada. 

Volviendo al tema que me ha llevado ha grabar hoy voy a hacer un breve resumen.

Al principio había casos aislados y mucho cachondeo, continuaba reinando el «no es para tanto»… Sin embargo el crecimiento fue exponencial y en pocos días las estadísticas subían como la espuma y comenzaron a circular las fotos por las redes sociales de gente cargada hasta arriba de papel higiénico, estanterías vacías de los supermercados… Incluso en ese punto seguía la risa, el llamar locos a esas personas que se lanzaban como locos a la compra y todo continuaba normal.

Hasta que te toca a tí ir a hacer la compra y ves que todos los supermercados están llenos de gente comprando de forma impulsiva y algo en tu interior cambia. Se activa un chip y te conviertes en uno más, en un infectado… Compras todo lo que ves, sin pensar en si lo necesitas o no, ya lo usarás. 

De pronto recuerdas que te queda poco papel higiénico y compras cuatro paquetes de los grandes… Ese es el auténtico virus, ese y el no pensar.

Si miramos las recomendaciones de la OMS hay muchas, sin embargo ninguna de ellas es comprar como locos y acumular cosas «por si acaso». Es más, se repite una y otra vez que no nos lancemos como locos a comprar porque hay producto de sobra para toda la población, en España se cuenta con una magnífica red logística, de tiendas, supermercados y grandes superficies y no va a haber ningún tipo de escasez.

Pues esa recomendación que no paran de repetir se la pasan todos por el arco del triunfo.

¿Qué otras recomendaciones encontramos? No acudir a eventos multitudinarios…. La mayoría de los conciertos o eventos no se cancelan.

Que los niños se queden en casa motivo por el cual se cierran los colegios… todos de compras con sus padres.

No agruparnos, todas las terrazas llenas de gente, que hace muy buena tarde.

No nos desplacemos, quedémonos en casa… Todos los madrileños que han mandado a casa a largarse al pisito que tienen en la playa porque para estar encerrado mejor en un sitio con playa y así por la tarde me tomo una cerveceza viendo el mar.

Y repito la principal recomendación, no ir a sitios que haya grandes aglomeraciones de gente y ¿sabéis donde están las grandes aglomeraciones? En los puñeteros supermercados, que no cabe ni un alma. Todos a reventar bien apretujados los unos a los otros para comprar cualquier cosa que encontremos.

Repasemos, recomendación y petición de todos los gobiernos y la OMS de no realizar comprar impulsivas, ignorada por completo.  Principal recomendación de gobiernos y la OMS no id donde haya grandes aglomeraciones incumplida para incumplir la otra recomendación. Todo perfecto, todo lógico.

Os recuerdo que, como he dicho hace poco todo es culpa del gobierno, los ciudadanos somos inocentes de todo. Recordado esto, continuemos.

Además ¿alguien piensa en los empleados de esos supermercados? ¿Os habéis parado a pensar cuantas personas están pasando cada día por las cajas registradoras? Además yo por lo menos aún no he visto a nadie con guantes para comprar.

Y no solo en supermercados, siempre que paso por delante de una carnicería me fijo y aún no he visto que ninguno utilice guantes de ningún tipo, ni mascarillas por supuesto.

Eso sí, en los estancos que hacen fila la gente guarda el metro y medio de separación de seguridad. Muy importante, coge tranquilamente un cáncer pero cuidado con el Corvid19. Todo correcto y comprensible.

Dejando todo este sin sentido, continúo haciéndome preguntas. Yo tengo una nevera… Conozco algún caso de gente que tiene una nevera y luego otro más pequeña para bebidas incluso alguno con un arcón pero…. ¿Dónde mete la gente todo lo que compra? Desde luego en una nevera no cabe, porque he visto personas cargando con dos carros hasta arriba de comida, cierto que mucho eran botes pero también paquetes enormes de producto fresco ¿se van a pegar un atracón esa noche por si mueren ya?

Y lo más importante ¿cuánta comida se va a terminar caducando y tirando? Porque ahora mucho comprar sin mirar, mucha lenteja, garbanzo incluso arroz integral pero luego ¿se comerán todo lo que se compra ahora «por si acaso»? Porque lo dudo mucho, si luego siguen comprando productos la gente comerá, como siempre, lo que le apetece y más le gusta y los garbanzos y arroz integral se irán quedando debajo de un armario o de la cama hasta que un día descubran que caducó hace tres años y lo tirarán.

Y en base a esto otra pregunta muy importante ¿cuánto dinero se está gastando la gente? Recordemos que en España no se vive mal pero por regla general se vive «al día», el ahorro por parte de la mayor parte de la población es muy escasa… ¿se pueden permitir estos excesos de compra impulsiva? Si al final se comen todo lo que han comprado pues bueno, no compras nada en tres meses y te quedas como estabas, pero si se termina tirando, caducando o regalando a alguna ONG porque no te gusta no sé yo…

Tras todo esto debo decir algo que me parece muy bueno y es el que haya pasado esto y no es ironía ni mucho menos.

Me parece que es lo mejor que nos podía pasar porque nos sentíamos alejados de este tipo de problemas. Unos seres superiores con avanzada tecnología, medidas preventivas, antibióticos… Eso solo pasa en países subdesarrollados como África o China, no aquí.

¿Imagináis lo que habría pasado si llega a ser una enfermedad mortal? Volveríamos a la Edad Media, a La Peste Bubónica, caería la mitad de la población sin lugar a dudas.

El ser humano, incluyendo a los políticos, aprende a base de hostias (como se dice vulgarmente) y el coronavirus nos ha puesto a todos en nuestro sitio.

En esta época actual en la que una persona puede ir de una punta a otra del planeta en veinticuatro horas ha quedado patente que no hay medidas de control en ningún país para determinar si la llegada de esa persona supone un riesgo o no.

También ha quedado claro que, una vez descubierto el problema, no hay ningún protocolo ni medidas previstas para frenarlo.

De igual modo que ningún país tiene suficiente gente destinada al sector de la sanidad para este tipo de contingencias. Ni sanitarios como enfermeros o médicos ni personal civil relacionado como celadores, administrativos, repartidores para transportar el material necesario… No hablemos ya de que no ya España, sino ni tan siquiera Alemania son capaces de construir un hospital (no ya para diez mil personas, sino ni para mil) en una semana.

Y especialmente países como España o Italia cuyo principal fuente de ingresos es el turismo. Países que viven de que gente de todo el mundo vaya al suyo no tienen ninguna medida para identificar si los visitantes están sanos o no ¿nadie se había preocupado antes de eso? ¿De verdad?

Y para concluir una última reflexión. Por un virus que no es mortal, que tiene cura en la mayor parte de los casos nos estamos volviendo locos. ¿Qué ocurriría si cayesen bombas sobre las ciudades? O si hubiera Escuadrones de la muerte como los hay en países de Latino América, o los distintos grupos paramilitares de África que reclutan por la fuerza incluso a niños para convertirlos en soldados ¿qué haríamos nosotros?

Imagino que intentaríamos huir, marcharnos a un país donde no haya este tipo de situaciones tan dramáticas ¿verdad? Y también supongo, llamadme loco, que nos gustaría que nos acogieran y ayudasen.

Share This

Share This

Share this post with your friends!