He dicho en numerosas ocasiones que no me gustan las producciones españolas. Antes ya de que naciera mi hija mi televisión no está conectada a la antena y tanto las series como películas que consumíamos eran y siguen siendo en su mayor parte americanas y algunas inglesas. 

Honrosa excepción también a series, películas y Anime japonés y coreano; vamos, que hace más de trece años que no veíamos tan a penas producciones españolas.

Claro que hemos visto alguna cosa aislada… Pero lo más moderno que hemos visto, si mal no recuerdo, es: «El Laberinto del Fauno» y las películas de «Zipy y Zape» la segunda de ellas incluso fuimos al cine a verla y, por cierto, les dedicaré un episodio especial aparte porque son maravillosas y muy desconocidas…

Es decir, no es que me niegue a verlas, tan solo es que el rumbo y el tono que llevan las producciones más exitosas no me gustan. El humor usado en series tan famosas como: «Aquí no hay quien viva» no es que no me haga gracia, es que me repugna. Es un humor que no sé como describirlo… un culto a la mediocridad, es el humor de Pajares y estos llevado a unas nuevas cotas. Una versión 2.0 de Makinavaja, aunque del porque no me gusta hablaré al final, primero veamos la esperanza que he encontrado.

De vez en cuando le doy una oportunidad al contenido patrio y en esta ocasión elegí tres series para ver; las que tenían mejores críticas o mejor boca a boca habían recibido que son: La casa de papel, El pueblo y El vecino.

Sobre la casa de papel ya hablé, le dediqué un episodio y se merece eso y más. Como ya comenté tiene bastantes fallos pero se le perdonan sin problemas. Es una producción muy «americana», quizá por eso no apostaron por ella en Antena 3… Normal, los principales protagonistas son inteligentes y hacen casos fuera de lo común ¿a quién puede interesarle eso? Si en España solo se venera a tontos que no paran de hacer el ridículo y cagarla es normal pensar que no iba a tener futuro.

El Vecino fue la segunda que comenzamos a ver… y digo bien comenzamos porque ahí se quedó. Yo como ejercicio de fuerza de voluntad vi en solitario un par de episodios más para ver si la cosa mejoraba pero no… Es de nuevo el culto a la mediocridad. Un protagonista gilipollas, bueno para nada que no sabe que hacer con su vida, egoísta, que no puede evitar hundirse en la mierda él y de paso arrastrar a la gente que le rodea… Ahí se quedó.

Sin embargo El Pueblo fue un agradable soplo de aire fresco. Una serie maravillosa con un humor inteligente, blanco, con guiones fantásticos, interpretaciones maravillosas y una crítica hacia todo tan sutil y bien llevada que no puedes evitar darles la razón en todo y reír.

Hacia la mitad de la segunda temporada tuvieron unos episodios que no nos gustaron porque volvían a ese culto de la mediocridad, el chiste fácil de teta, culo, caca, pedo, pis…

Pero debieron ser episodios de relleno que los hicieron rápido para poder dejar el esfuerzo importante en los últimos episodios y así darle un final no solo digno, sino perfecto por lo tanto les perdono sin problemas ese pequeño desliz. También hicieron trampas al cambiar la personalidad de algún personaje y eso deja un pequeño sabor agridulce, pero en líneas generales insisto en que se les perdona; es imposible que brillen todos los personajes.

Hacer reír es difícil, es lo más difícil que existe pero no por ello debe dejarse de intentarlo. En España se hacen muy buenos dramas porque es sencillo recurrir a la lágrima fácil, historias manidas y tan trilladas que incluso aburren.

Hacer reír requiere un esfuerzo sobrehumano, darle mil vueltas a un tema, pulir las frases al máximo y aun así es lanzar una moneda al aire.

En España eso se soluciona de una forma que detesto… Se buscan protagonistas imbéciles profundos, y se rodea de gente más o menos normal que por alguna razón que nadie comprende lo toleran y, aún más increíble, una chica que parece inteligente se enamora de él.

Todo gira en torno a la vida de mierda de esa persona y como no para de cagarla una vez tras otra y como sus amigos se cabrean con él pero como le quieren porque en el fondo es buena persona le ayudan y todo se va arreglando.

Esa es una de las opciones, otra es que directamente todos sean tontos… No entiendo que puede tener eso de gracioso. Imagino que la fórmula consiste en que llegas cansado de casa y no te apetece tener que pensar por lo que pones una serie de éstas y te ríes de lo tontos que son todos porque tu eres más inteligente que ellos y no cometerías esas estupideces.

Es un recurso y funciona, por lo menos en España, claro fuera no lo sé. También es injusto por mi parte decir esto. A fin de cuentas el porcentaje de series que yo veo es minúsculo, selecciono lo que me interesa y con la cantidad de series que se estrenarán cada año en Estados Unidos es injusto comparar, amén del presupuesto que manejan.

Este tipo de humor también se hace en otros países. Hay series como: Matrimonio con hijos, Deadbeath, o incluso el famoso en los noventa Steve Hurkle de la llamada aquí :«Cosas de casa» se basaba en un chico muy listo pero muy torpe que no paraba de liarla….

No es que sea culpa de las producciones españolas, pero sí es cierto que en España se arriesga muy poco.

Me alegro mucho, por lo tanto, de que hayan llegado empresas privadas que su modelo de financiación no es la venta de publicidad y se permitan hacer series distintas, que busquen la calidad y se den ese capricho de generar valor añadido en lugar de intentar asegurarse audiencia masiva para poder meter más publicidad…

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