Con estos tiempos tan extraños que estamos pasando por el coronavirus mucha gente se ha lanzado a grabar un podcast.

Esto es por estar en casa aburrido sin saber que hacer, pero de forma paradójica al estar en casa las escuchas de podcast han descendido considerablemente ¿curioso verdad?

Me imagino a la gente que antes escuchaba podcast dejando de hacerlo para ponerse ellos a grabar el suyo propio y, los que llevaban años haciéndolo, tirándose de los pelos preguntándose porque le disminuían las reproducciones.

Sin ir más lejos yo soy uno de esos que ha regresado a los ruedos; aunque mi caso ha sido un poco especial porque lo he hecho de la mano de mi hija de trece años. Mas por buscar algo que a ella le entretuviese y pudiera servirle para aprender a organizar sus ideas, disfrutar más de una película, perder el miedo a hablar en público….

Ese caso no cuenta porque hoy de lo que quiero hablaros es sobre porque queremos comenzar un podcast. 

En esta pregunta la mayoría de la gente responde con un «por hacer algo, sin pretensión alguna» y el problema no es que me mientan a mí, es que se están mintiendo a ellos mismos.

Porque tras lanzar unos episodios vienen a preguntarme «oye, pero… ¿qué puedo hacer para que me escuche más gente?». A lo que siempre suelo responder con un, «nada; sigue publicando, irás mejorando y en unos años ya te escuchará un buen puñado de gente».

Y es ahí cuando puedes ver con total claridad en su cara como se les parte el corazón.

No dudo que su objetivo principal sea el de divertirse, pero a todos nos gusta que nos escuchen, leer comentarios y entrar en las redes sociales y ver algún mensaje de algún usuario diciendo que le gusta nuestro podcast.

Es normal, no es egocentrismo ni nada similar. Pero es difícil que eso ocurra.

Por eso, si vamos s invertir nuestro escaso tiempo libre en grabar un podcast debemos tener claras unas cuentas cosas.

La primera de ellas es que el primer año no cuenta, podría decirse que es una inversión a fondo perdido.

Pero ojo, eso no significa en absoluto que durante ese primer año de igual como hagamos las cosas; todo lo contrario.

En este primer año debemos dar lo mejor de nosotros mismos. Debemos cuidar de forma especial el audio, el guion, contenido….

Si necesitamos grabar tres o cinco veces un episodio se hace, solo publicaremos la mejor versión de nosotros mismos.

Esto tiene múltiples razones y tranquilos que os las voy a explicar.

Somos novatos, eso lo damos por hecho ¿no? Por lo tanto es muy fácil superar lo que hagamos en un primer momento. Además esta rutina de trabajo nos ayudará mucho a pensar bien lo que queremos comunicar en cada episodio.

Es posible que el primer episodio debamos rehacerlo cinco veces, pero seguro que el segundo y el tercero no requerirán tanto trabajo.

Dentro de unos meses veremos como los episodios fluyen de una forma más natural y, quizá, comencemos a dedicar tiempo a mejorar los episodios añadiendo más secciones, información, música para las secciones… 

Con toda esta rutina y, sobre todo disciplina, podremos ver como los primeros cinco episodios que publicamos no se parecen en nada a los últimos cinco publicados durante el primer año.

Y es entonces cuando deberíamos fijarnos en las estadísticas ¿la evolución es una curva constante? ¿Tiene llanuras en algunos meses? ¿Qué publicamos en ese tiempo? ¿Coincide con períodos vacacionales?

Ahí tenemos mucho material para investigar…. Tranquilos, sé que no os vais a contener y miraréis las estadísticas antes de cumplir un año… os voy a pedir un favor, intentad que por lo menos sea tan solo una vez al mes.

Esto va íntimamente ligado al tema de tener muy claro de lo que queremos hablar y que queremos contar… Y aunque parezca una tontería como lo queremos contar.

Ese es el problema que yo he tenido durante muchos meses, sabía que quería crear un podcast, lo que quería contar en él… pero todavía no tengo claro como quiero enfocar la parte de como contarlo.

De esto mejor hablamos en el próximo episodio ¿Qué os parece?

Con estos tiempos tan extraños que estamos pasando por el coronavirus mucha gente se ha lanzado a grabar un podcast.

Esto es por estar en casa aburrido sin saber que hacer, pero de forma paradójica al estar en casa las escuchas de podcast han descendido considerablemente ¿curioso verdad?

Me imagino a la gente que antes escuchaba podcast dejando de hacerlo para ponerse ellos a grabar el suyo propio y, los que llevaban años haciéndolo, tirándose de los pelos preguntándose porque le disminuían las reproducciones.

Sin ir más lejos yo soy uno de esos que ha regresado a los ruedos; aunque mi caso ha sido un poco especial porque lo he hecho de la mano de mi hija de trece años. Mas por buscar algo que a ella le entretuviese y pudiera servirle para aprender a organizar sus ideas, disfrutar más de una película, perder el miedo a hablar en público….

Ese caso no cuenta porque hoy de lo que quiero hablaros es sobre porque queremos comenzar un podcast. 

En esta pregunta la mayoría de la gente responde con un «por hacer algo, sin pretensión alguna» y el problema no es que me mientan a mí, es que se están mintiendo a ellos mismos.

Porque tras lanzar unos episodios vienen a preguntarme «oye, pero… ¿qué puedo hacer para que me escuche más gente?». A lo que siempre suelo responder con un, «nada; sigue publicando, irás mejorando y en unos años ya te escuchará un buen puñado de gente».

Y es ahí cuando puedes ver con total claridad en su cara como se les parte el corazón.

No dudo que su objetivo principal sea el de divertirse, pero a todos nos gusta que nos escuchen, leer comentarios y entrar en las redes sociales y ver algún mensaje de algún usuario diciendo que le gusta nuestro podcast.

Es normal, no es egocentrismo ni nada similar. Pero es difícil que eso ocurra.

Por eso, si vamos s invertir nuestro escaso tiempo libre en grabar un podcast debemos tener claras unas cuentas cosas.

La primera de ellas es que el primer año no cuenta, podría decirse que es una inversión a fondo perdido.

Pero ojo, eso no significa en absoluto que durante ese primer año de igual como hagamos las cosas; todo lo contrario.

En este primer año debemos dar lo mejor de nosotros mismos. Debemos cuidar de forma especial el audio, el guion, contenido….

Si necesitamos grabar tres o cinco veces un episodio se hace, solo publicaremos la mejor versión de nosotros mismos.

Esto tiene múltiples razones y tranquilos que os las voy a explicar.

Somos novatos, eso lo damos por hecho ¿no? Por lo tanto es muy fácil superar lo que hagamos en un primer momento. Además esta rutina de trabajo nos ayudará mucho a pensar bien lo que queremos comunicar en cada episodio.

Es posible que el primer episodio debamos rehacerlo cinco veces, pero seguro que el segundo y el tercero no requerirán tanto trabajo.

Dentro de unos meses veremos como los episodios fluyen de una forma más natural y, quizá, comencemos a dedicar tiempo a mejorar los episodios añadiendo más secciones, información, música para las secciones… 

Con toda esta rutina y, sobre todo disciplina, podremos ver como los primeros cinco episodios que publicamos no se parecen en nada a los últimos cinco publicados durante el primer año.

Y es entonces cuando deberíamos fijarnos en las estadísticas ¿la evolución es una curva constante? ¿Tiene llanuras en algunos meses? ¿Qué publicamos en ese tiempo? ¿Coincide con períodos vacacionales?

Ahí tenemos mucho material para investigar…. Tranquilos, sé que no os vais a contener y miraréis las estadísticas antes de cumplir un año… os voy a pedir un favor, intentad que por lo menos sea tan solo una vez al mes.

Esto va íntimamente ligado al tema de tener muy claro de lo que queremos hablar y que queremos contar… Y aunque parezca una tontería como lo queremos contar.

Ese es el problema que yo he tenido durante muchos meses, sabía que quería crear un podcast, lo que quería contar en él… pero todavía no tengo claro como quiero enfocar la parte de como contarlo.

De esto mejor hablamos en el próximo episodio ¿Qué os parece?

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