Decidí poner a mi hija películas «palomitas» como suele decirse para que viese la importancia de ver películas por el mero hecho de entretenerse. No olvidemos que ese es el objetivo principal de toda película.

Sin embargo, debe ser ya por deformación, no pude evitar analizar algunas partes de la película porque tiene escenas muy buenas, con un significado muy profundo y que fueron capaces de contarlas de una forma cercana y sencilla.

Comenzando con la película debo dejar claro que no esperaba nada de ella, lo cual siempre ayuda a que por regla general te dejen una mejor sensación que si la ves con unas expectativas determinadas.

Además esto se potenció con el inicio en el cual nos muestran un fragmento del final de la película lleno de acción y explosiones y Sonic es el narrador. 

Este tipo de escenas las odio; el uso del narrador en raras ocasiones es necesario y el comenzar mostrando mucha acción para después pasar a la «normalidad» como queriendo decir al espectador «tranquilo, no te vayas, que después habrá acción aunque ahora te puedas aburrir».

Al comienzo de la película si está justificado el uso del narrador porque Sonic no interactúa con nadie.

Debe permanecer escondido y por lo tanto lo que tenemos son sus pensamientos y como ve o, mejor dicho, se imagina él a los habitantes del pueblo en que se encuentra.

Hay una escena en particular que a mí me encantó; una tortuga cruzaba la carretera y un coche iba directo a atropellarla. Todos sabíamos que Sonic la rescataría pero aún así cuando sucedió nos alegramos.

Esta escena se usa para conocer mejor al personaje, no se limita a salvarla para que le caiga bien al espectador.

Mantiene una pequeña charla con la tortuga diciendo que él se sentiría muy triste si no tuviese su velocidad y, a continuación, lleva a toda velocidad a la tortuga por la carretera para que pueda sentir lo que siente él.

Una escena típica que todos sabíamos lo que iba a suceder se le da un giro más para añadir profundidad al personaje y que el espectador pueda conocerlo más.

El policía que termina siendo su compañero es un buen personaje; buena persona, se preocupa por sus vecinos pero quiere hacer algo más con su vida.

Lo encontramos en una etapa que mantiene una lucha interna por abandonar sus raíces abandonando así a la gente que tanto le necesita.

En la unión de ambos personajes se complementan el uno al otro, encajan a la perfección y resultan un duo simpático. 

Como dije al principio es una película palomitera, no se le pueden pedir peras al olmo y, en ese sentido, es una película superior a la media.

Sin embargo tiene un gran pero y es el villano. Todos sabemos que un héroe es tan bueno como «malo» lo sea su némesis. Y la némesis como tal es poderosa, pero está muy mal desarrollado.

Desconozco si es porque está orientada a un público infantil pero se ha elegido a Jim Carrey para interpretar al «malo» de la película y no pega ni con cola.

Todos conocemos y amamos a Jim Carrey y es famosos por sus interpretaciones histriónicas… pero en este caso en concreto no es lo que necesita la película.

No es tan solo por una interpretación sobre actuada, sino más por los diálogos que espero mejoren en la segunda parte, porque al concluir la película ya se dejó claro que habría una continuación.

Si queréis saber más sobre esta película y escuchar algún fragmento que hemos seleccionado para hablar sobre ella escuchad el episodio del podcast y, si os gusta, suscribíos a él.

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